Vicia villosa: más forraje sin perder calidad y el costo de aprovecharla

Vicia villosa: más forraje sin perder calidad y el costo de aprovecharla

Un ensayo realizado en la INTA Balcarce analizó cómo la fecha de secado y el aprovechamiento de la vicia afectan la producción de forraje, su calidad nutricional y variables clave del suelo y qué implicancias tiene esto para el maíz en rotaciones mixtas del sudeste bonaerense.

En los sistemas agrícolas del sudeste bonaerense los cultivos de servicio vienen ganando protagonismo por sus aportes al suelo, al control de malezas, etc. En los últimos años, estos cultivos han sumado como “servicio” la posibilidad de proveer forraje de elevada calidad. En ese contexto, la vicia (Vicia villosa) se posiciona como una especie estratégica, en planteos que integran agricultura y ganadería.  

Un trabajo realizado en la Estación Experimental Agropecuaria Balcarce del INTA evaluó cómo la fecha de finalización del cultivo incide sobre la producción de forraje y su calidad nutricional, y avanzó además en el análisis de cómo su aprovechamiento impacta en la disponibilidad de agua, nitrógeno en el suelo y el rendimiento del cultivo siguiente, generalmente maíz. 

El estudio se desarrolló durante 2023 sobre un Argiudol típico, donde se implantó vicia a fines de marzo. A partir de allí, se comparó la calidad (proteína bruta y digestibilidad) de dos momentos de secado del cultivo: uno temprano, a comienzos de octubre (177 días después de la emergencia), y otro tardío, a mediados del mismo mes (193 días). 

Además, en la fecha tardía se compararon cuatro manejos de este cultivo de servicio 

  • Vicia sin corte (SC)  
  • Vicia con un corte (1C), realizado el 4 de agosto  
  • Vicia con dos cortes (2C), realizados el 4 de agosto y el 17 de octubre  
  • Un testigo sin vicia (barbecho, B)  

En cada caso se cuantificó la producción de biomasa aérea. El material recolectado fue secado y pesado para estimar la cantidad de forraje acumulado exportado del sistema (FAexp), el forraje remanente en el suelo (FAsuelo) y el total producido (FAtotal), expresados en kg/ha.  

Dos semanas después de secado químico del cultivo de servicio se evaluó el contenido de nitratos y el agua en el suelo (hasta 60 cm de profundidad). Además, a comienzos de noviembre se sembró maíz y en el estado fenológico V6, a la mitad de cada parcela se le agregaron 120 kg N/ha como urea y la otra mitad no fue fertilizada, para analizar la respuesta del cultivo ante diferentes manejos de la vicia y fertilización nitrogenada. El maíz se cosechó en madurez fisiológica y se determinó el rendimiento en kg/ha.  

 

Retrasar fecha de secado aumenta biomasa ¿y la calidad? 

Uno de los aspectos más relevantes del trabajo es que el retraso en la finalización del cultivo no afectó la calidad nutricional de la vicia. Los valores de proteína bruta se mantuvieron entre 29,8 % y 23-24 %, mientras que la digestibilidad osciló entre 74 % y 76 %, sin diferencias significativas entre fecha de secado temprana y tardía. Este comportamiento está asociado a que el cultivo no alcanzó el estado de floración al momento del secado tardío, etapa en la que suele producirse una caída abrupta en la calidad del forraje. En términos productivos, estos valores permitirían sostener ganancias de peso del orden de 0,8 a 0,9 kg por día en novillos de 300 kg, reforzando el valor de la vicia como recurso forrajero de alta calidad. 

 

Uso Forrajero ¿sí o no? una decisión clave 

Más allá de la fecha de secado, el estudio incorporó un aspecto central para los sistemas mixtos: el efecto del aprovechamiento del cultivo con destino a forraje. Los resultados mostraron que la producción total de biomasa fue similar independientemente del manejo (sin cortes, uno o dos cortes). Sin embargo, la diferencia radicó en el destino de ese forraje: en los tratamientos sin corte, la mayor parte permaneció sobre el suelo, mientras que en los sistemas con cortes una proporción significativa fue exportada del sistema. Este punto es clave, ya que define si la vicia cumple principalmente un rol de “servicio convencional” o si se utiliza como recurso forrajero.  

 

Agua y nitrógeno: los costos del aprovechamiento  

Los mayores valores de Asuelo se hallaron en B (Tabla 1) ya que en este tratamiento, durante el periodo experimental, no hubo consumo de agua. Por lo tanto, la inclusión de Vicia en la rotación agrícola, podría impactar negativamente en la disponibilidad de agua a la siembra del cultivo de verano sembrado con posteridad de la vicia. Asimismo, se hallaron diferencias entre el tratamiento SC y los tratamientos 1C y 2C (Tabla 1). Esto podría deberse a que, en el tratamiento SC, pudo haberse producido una menor evaporación y una mayor infiltración al no haber cortes de forraje (Tabla 1). En cuanto al nitrógeno, se esperaba encontrar mayores contenidos de este nutriente en el suelo en los tratamientos que incluyeron vicia (Tabla 1). Ese incremento esperado no ocurrió, posiblemente por el corto período entre el secado del cultivo de servicio y la medición del nitrógeno disponible en el suelo, sumado —en los tratamientos con corte— a la exportación de forraje del sistema. Estos resultados ponen en evidencia que el aprovechamiento forrajero del cultivo implica compromisos en términos de servicios ecosistémicos. 


¿Y el maíz? 
 

Uno de los interrogantes clave era el impacto sobre el cultivo siguiente. En este caso, no se detectaron diferencias significativas en el rendimiento del maíz entre los distintos manejos de la vicia ni en la respuesta a la fertilización nitrogenada (Tabla 2). Sin embargo, este resultado estuvo condicionado por un fuerte déficit hídrico durante el período crítico del cultivo, que limitó el rendimiento y enmascaró posibles efectos del manejo previo. Esto refuerza la idea de que las respuestas productivas deben analizarse en el contexto ambiental de cada campaña. 

 

 

Decisiones de manejo  

Los resultados permiten extraer conclusiones relevantes para el manejo de la vicia en el sudeste bonaerense. Por un lado, retrasar el secado permite aumentar la oferta de forraje sin afectar su calidad. Por otro, la decisión de aprovechar o no el cultivo de servicio mediante cortes define su impacto sobre el suelo y el sistema en su conjunto. En este sentido, la vicia se consolida como una herramienta versátil, cuyo manejo debe ajustarse en función de los objetivos productivos: maximizar la oferta forrajera, mejorar la cobertura del suelo o contribuir al aporte de nutrientes para el cultivo siguiente.

 

 

Destacado

Retrasar el secado de la vicia permitió aumentar la producción de forraje sin afectar su calidad, pero su aprovechamiento mediante cortes redefine su impacto sobre el suelo y el cultivo siguiente. 

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