Más fertilizante no implicó mayores emisiones ni más rendimiento en papa: resultados del INTA Balcarce abren nuevos interrogantes

Más fertilizante no implicó mayores emisiones ni más rendimiento en papa: resultados del INTA Balcarce abren nuevos interrogantes

Un estudio realizado en la Unidad Integrada Balcarce del INTA evaluó las emisiones de óxido nitroso en papa bajo dos dosis de fertilización nitrogenada. Los resultados mostraron que duplicar la dosis de urea no produjo diferencias significativas en las emisiones o en el rendimiento del cultivo, aportando información clave para el desarrollo de estrategias de producción más sostenibles.

 

La producción de papa ocupa un lugar estratégico en la agricultura argentina y particularmente en el sudeste bonaerense, donde se concentra más de la mitad de la superficie nacional implantada. En ese contexto, la búsqueda de sistemas productivos más eficientes y ambientalmente sostenibles se convirtió en una de las principales líneas de investigación vinculadas al manejo del cultivo. 

En esa línea, un equipo de investigadores de la Unidad Integrada Balcarce (INTA – Universidad Nacional de Mar del Plata) realizó un estudio sobre emisiones de óxido nitroso (N₂O) en papa bajo diferentes manejos de fertilización nitrogenada que aporta información inédita para las condiciones productivas locales. 

El estudio evaluó comparativamente las emisiones de N₂O generadas bajo diferentes dosis de fertilización con urea y analizó su impacto ambiental expresado en dióxido de carbono equivalente por kilogramo de papa producida (CO2eq.). Los resultados mostraron que aumentar la dosis de fertilizante nitrogenado no produjo diferencias estadísticas en las emisiones o en el rendimiento del cultivo. 

 

Un cultivo estratégico para el sudeste bonaerense 

Argentina produce alrededor de 2,4 millones de toneladas de papa, concentrándose aproximadamente el 55 % de esa producción en el sudeste de la provincia de Buenos Aires (Boletín Técnico de INTA Balcarce, 2025). Asimismo, durante la campaña 2024/2025, la superficie cultivada en la región registró un crecimiento cercano al 9,7 %, alcanzando unas 38.000 hectáreas. 

En este esquema productivo, la fertilización nitrogenada ocupa un rol central para sostener rendimientos elevados. La urea constituye actualmente el fertilizante nitrogenado más utilizado tanto a nivel mundial como nacional, aunque su aplicación también está asociada a procesos de emisión de gases de efecto invernadero. 

El óxido nitroso es uno de los principales gases involucrados en esos procesos. Su relevancia radica en que posee un potencial de calentamiento global 273 veces superior al dióxido de carbono (CO2) en un horizonte de 100 años (Sexto Informe de Síntesis del IPCC, 2024). 

Las emisiones de N₂O se originan principalmente en el suelo a través de procesos microbianos de nitrificación y desnitrificación, donde intervienen formas nitrogenadas como amonio y nitrato (Montecchia et al., 2017). Factores como humedad, temperatura, disponibilidad de oxígeno y contenido de nitrógeno condicionan la intensidad de esas emisiones (Lewczuk, 2017). 

 

Dos estrategias de fertilización bajo evaluación 

El trabajo se llevó adelante en la Unidad Integrada Balcarce sobre un Argiudol típico, utilizando papa semilla variedad Spunta y un diseño experimental aleatorizado con tres repeticiones. Las parcelas estuvieron conformadas por cuatro surcos de cinco metros de largo separados a 0,85 metros. 

El ensayo contempló dos tratamientos de fertilización nitrogenada con urea aplicados a los 54 días después de plantación: 

Tratamiento 1: 200 kg de Urea por hectárea. 

Tratamiento 2: 400 kg de Urea por hectárea. 

Ambos tratamientos recibieron además fertilización de base con fosfato diamónico (PDA) al momento de la plantación (200 kg/ha). 

Para cuantificar las emisiones gaseosas se utilizó la técnica de cámaras estáticas siguiendo protocolos internacionales para medición de gases traza en suelo desarrollados por Parkin y Venterea (2012). Las muestras gaseosas se analizaron en el Laboratorio de Servicios Especiales de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA). 

A partir de esas mediciones se calcularon tasas de flujo de N₂O, factores de emisión estacional y el impacto ambiental expresado como kilogramos de dióxido de carbono equivalente por kilogramo de papa producida. Los datos fueron analizados mediante análisis de varianza (ANOVA) y prueba de Duncan al 5 %. 

 

Dos picos de emisión durante el ciclo del cultivo 

Los resultados mostraron dos momentos claramente diferenciados de emisión de N₂O durante el ciclo del cultivo. El primero ocurrió pocos días después de la plantación, asociado a la fertilización de base con fosfato diamónico. El segundo se registró diez días después de la aplicación de urea, alrededor de los 64 días después de plantación (DDP). La evolución de los flujos de N-N₂O durante el ensayo mostró que las mayores emisiones coincidieron con los momentos posteriores a las aplicaciones de fuentes nitrogenadas (PDA y urea). Esto evidenció la relación entre la disponibilidad de nitrógeno y la dinámica de emisiones gaseosas (Figura 1). 


Las emisiones reflejaron la relación con la adición de N al suelo, observándose un aumento en el segundo pico al incrementar la dosis de N, aunque no se alcanzaron diferencias significativas entre tratamientos (p<0.05).
 

Este resultado constituye uno de los principales aportes del trabajo, ya que cuestiona una relación frecuentemente asumida en forma lineal entre aumento de fertilización y mayores emisiones de gases de efecto invernadero. 

 

Sin diferencias significativas en rendimiento e impacto ambiental 

Los rendimientos obtenidos fueron prácticamente idénticos entre tratamientos. El tratamiento con menor dosis alcanzó 69,24 toneladas por hectárea, mientras que el de mayor fertilización obtuvo 69,3 toneladas por hectárea. Tampoco se registraron diferencias relevantes entre los factores de emisión y el impacto ambiental calculado por kilogramo de papa producido. En ambos tratamientos, los valores calculados fueron de 0,0045 kg de CO₂ equivalente por kilogramo de papa (Tabla 1), lo que sugiere que las condiciones ambientales de la campaña podrían haber limitado la respuesta del sistema a la mayor disponibilidad de nitrógeno. 


En las condiciones evaluadas, una mayor disponibilidad de nitrógeno no produjo un incremento significativo de las emisiones de N₂O como era esperado.
 

 

Factores locales por debajo de los valores del IPCC 

Otro aspecto relevante del estudio fue que los factores de emisión obtenidos quedaron por debajo de los valores de referencia utilizados internacionalmente por el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC). 

Mientras que el valor por defecto de las actualizaciones del IPCC en 2019 considera que aproximadamente el 1 % del nitrógeno aplicado se pierde como gas nitroso, los valores medidos en Balcarce resultaron inferiores a ese umbral. 

Además, los resultados mostraron coincidencias con estudios realizados en Chile bajo sistemas paperos de riego limitado o condiciones climáticas secas, particularmente con los trabajos de Alfaro et al. (2024). 

Para los investigadores, esto refuerza la necesidad de generar factores de emisión específicos para cada región y sistema productivo, evitando extrapolaciones generales que podrían sobreestimar el impacto ambiental real de determinados manejos agrícolas. 

 

Hacia sistemas paperos más sostenibles 

El trabajo también plantea nuevos desafíos de investigación. Entre ellos, los autores proponen incorporar mediciones de humedad y temperatura del suelo para comprender mejor la dinámica de los picos de emisión registrados durante el ciclo del cultivo. 

Asimismo, remarcan la importancia de seguir construyendo información local para contribuir con los inventarios nacionales sobre las emisiones de óxido nitroso provenientes de sistemas agrícolas. 

En un escenario donde la sostenibilidad ambiental adquiere creciente relevancia en los mercados y en las políticas agroalimentarias, este tipo de estudios aporta herramientas concretas para discutir estrategias de fertilización más eficientes y compatibles con la mitigación del cambio climático.

 

 

Autores investigación

Maciel, Susana N.; Angelini, Hernán P.; Bedogni, Ma. Cecilia.  

Unidad Integrada Balcarce (UIB), Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). 

Actividades de campo: Se agradece el trabajo y responsabilidad de alumnos de la carrera de Ingeniería Agronómica de la FCA. UNMDP 

Destacado

Los resultados ponen en discusión la relación lineal entre mayor fertilización nitrogenada y aumento de emisiones de óxido nitroso en papa. 

Bibliografía

Alfaro, M.; Hube, S.; Salazar, F.; Beltrán, I.; Ramírez, L.; Saggar, S. (2024). Optimización de la   fertilización nitrogenada en una rotación papa-avena e implicaciones para las emisiones de óxido nitroso en suelos volcánicos. Agronomía, 14(10), 2202. 

Boletín Técnico INTA Balcarce. ISSN 3072-7367. Vol. 7, Año 1. Julio 2025. Balcarce, Argentina 

Lewczuk, Nuria Andresa. (2017). Estudio de las emisiones de óxido nitroso en sistemas agrícolas de la región pampeana. Facultad de Ciencias Exactas y Naturales. Universidad de Buenos Aires. 

Montecchia, Marcela S, Chalco Vera Jorge E, Acreche Martín M, Fernández de Ullivarri E, Correa Olga S. Comunidad bacteriana desnitrificante y emisión de óxido nitroso en suelos de caña de azúcar con labranza convencional y reducida. Agrotecnia 25(2017) REBIOS 2017. XI Reunión Nacional Científico-Técnica de Biología de Suelos- Corrientes (Argentina) 

Parkin, T., Venterea. R., & Hargreavesc, S. (2012). Calculating the detection limits of chamber-based soil greenhouse gas flux measurements. J Environ Qual 41:705–15 

Refinamiento de la Directrices del IPCC de 2006 para Inventarios nacionales de gases de efecto invernadero (2019).  Volumen 4; Capítulo 11. Emisiones de N2O de suelos gestionados y emisiones de CO2 de la aplicación de cal y urea. 

Sexto Informe de Síntesis del IPCCAR6 GWP, values. 2024. (Section 7.6.1.1) 

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