La Red Nacional de Evaluación de Cultivares de Girasol dio a conocer los resultados de la campaña 2024/25 en las regiones de Buenos Aires y La Pampa, a través de un informe técnico realizado en el marco del convenio INTA-ASAGIR. En este relevamiento, participaron numerosos equipos de experimentación y análisis distribuidos en localidades clave del corazón girasolero argentino, como Balcarce, Miramar, Pergamino, Trenque Lauquen, General Pico y Anguil, entre otras (Figura 1).

Diversidad genética bajo la lupa
En esta campaña se evaluaron híbridos de tres tipos: tradicionales alto linoleico (TD), alto oleico (AO) y Clearfield (CL). Cada uno de estos grupos presentó respuestas diferenciales frente a las condiciones edafoclimáticas, el manejo agronómico y los desafíos sanitarios, lo que permitió identificar materiales con buen comportamiento adaptativo en distintas zonas.
Los ensayos fueron llevados a cabo según protocolos estandarizados y auditados por especialistas, lo que garantiza confiabilidad técnica y rigurosidad en la obtención de los datos.
Enfermedades bajo control, pero aún presentes
Uno de los aspectos críticos evaluados fue la sanidad de los cultivos, principalmente frente a tres enfermedades frecuentes en girasol: Verticillium dahliae, Diaporthe sp. y Phoma sp.
- Verticillium dahliae, patógeno del suelo que causa marchitez, se detectó en varios ensayos del sur bonaerense. Este hongo puede provocar pérdidas de hasta un 70% en rendimiento, por lo que se recomienda utilizar híbridos resistentes y recurrir a la siembra directa para minimizar la cercanía del inóculo a las raíces en desarrollo.
- Diaporthe sp., responsable del cancro del tallo, también fue registrado. Esta enfermedad produce lesiones que pueden afectar severamente el rendimiento y contenido de aceite, especialmente en condiciones predisponentes.
- Phoma sp., causante del escudo negro, mostró incidencia desde R5 hasta madurez fisiológica. Afecta hojas, pecíolos, tallos y capítulos, adelantando la senescencia foliar y disminuyendo el rendimiento.
La severidad de estas enfermedades se evaluó mediante escalas específicas (de 0 a 4 o 0 a 5, según el caso), siendo 0 el estado sano y 4 o 5 el más severo (ver escalas en el informe original).
Fenología, rendimiento y calidad
Los parámetros evaluados incluyeron días a floración, altura de planta, densidad, inclinación del capítulo, rendimiento (kg/ha al 11% de humedad), porcentaje de aceite, y rendimiento ajustado (base 42% de aceite). Estas variables permiten analizar tanto la productividad como la calidad comercial del cultivo.
Los ensayos con coeficientes de variación (CV) menores al 15% son considerados los más confiables, ya que evidencian una menor influencia del error experimental. La Diferencia Mínima Significativa (DMS), calculada para cada variable, permite determinar si las diferencias observadas entre cultivares son estadísticamente significativas (p<0,05).
Los híbridos evaluados mostraron una amplia variabilidad en cuanto a su rendimiento y contenido de aceite, ofreciendo al productor un menú de opciones que pueden ajustarse según el ambiente y la estrategia de manejo adoptada.
Un mapa productivo heterogéneo
Las condiciones de suelo y clima varían marcadamente entre regiones, lo que impacta directamente en la performance de los cultivares.
En Balcarce, por ejemplo, se trabajó sobre un suelo Argiudol típico, en siembra directa con antecesor vicia/maíz. El ensayo de primera época de siembra (22/10/2024) mostró buena implantación y sanidad general aceptable.
En Miramar, con suelos similares, pero labranza convencional, el control de malezas y enfermedades requirió estrategias más intensas, aunque los materiales expresaron buen potencial.
En Anguil y General Pico (La Pampa), los suelos Haplustol típicos y un clima con menor régimen hídrico obligaron a un seguimiento sanitario detallado, especialmente por Verticillium.
Además, se registraron datos meteorológicos como precipitaciones mensuales (Tabla 1), heliofanía y temperatura en cada localidad, lo que permite comprender mejor la interacción ambiente-genotipo.
Recomendaciones para la campaña 2025/26
Los datos de esta campaña son una herramienta valiosa para la toma de decisiones en la próxima campaña. La elección de híbridos debe considerar no solo el rendimiento promedio, sino también la estabilidad, el comportamiento sanitario y el ciclo del cultivo, entre otras.