En zonas húmedas y frescas como el centro-este bonaerense, la pérdida de humedad es el principal obstáculo. La experiencia reciente, con demoras logísticas a nivel país por altos niveles de humedad, subraya la necesidad de tomar decisiones informadas. ¿Conviene cosechar ahora y pagar el secado, o esperar en pie asumiendo el riesgo de que el cultivo permanezca a campo más tiempo? Frecuentemente, la respuesta reside en la genética del híbrido que se utilizó.

El estudio, que se realizó sobre el ensayo comparativo de rendimiento de maíz tardío en la Chacra Experimental Miramar del Ministerio de Desarrollo Agropecuario de la Provincia de Buenos Aires, demostró una alta variabilidad entre los 18 materiales evaluados enviados por distintas empresas a través de la Unidad Integrada Balcarce. Al inicio de las mediciones, en la madurez fisiológica (mediados de abril), la humedad en estufa osciló entre 40,3% y 50,8% de media. Esto marca una brecha importante que se mantiene hasta el final del ciclo de secado. Por ejemplo, materiales como el híbrido 17, 13 y 1 se destacaron por registrar humedades consistentemente inferiores al promedio general, facilitando una ventana de cosecha más temprana. Por el contrario, híbridos como 15, 4 y 8 mantuvieron humedades superiores en la mayor parte de las fechas de muestreo. (Cuadro 1)

La humedad final y la velocidad de secado
Una simple lectura de la humedad a una fecha puntual no es suficiente para caracterizar el híbrido. Es fundamental evaluar la dinámica de secado, es decir, la velocidad a la que el grano pierde humedad a lo largo del tiempo. Para distinguir la verdadera eficiencia de secado, se analizó la pérdida total de humedad acumulada desde el inicio hasta el final del seguimiento.

Bajo este criterio de «velocidad de secado efectiva», se observaron patrones diferentes:
- Secado más acelerado: Los híbridos 8, 1, 11 y 9 registraron la mayor reducción porcentual total de humedad. Esto sugiere que, aunque algunos puedan haber partido de valores iniciales más altos, su tasa de secado fue más intensa.
- Secado más lento: Los híbridos 13 y 18 mostraron los descensos más limitados en el período analizado.


Este dato es clave para el productor: un híbrido con una alta pérdida acumulada puede ser la mejor opción si se espera un secado rápido en la planta, incluso si inicia con una humedad ligeramente superior a otros. Esta información complementa la decisión de híbrido, que tradicionalmente se enfoca solo en el potencial de rendimiento.
Herramientas de medición y recomendaciones
En cuanto a la metodología, se confirmó que el método de estufa es la referencia de precisión. Sin embargo, el humedímetro digital portátil mostró una correlación elevada con la estufa, especialmente cuando las humedades se acercaban al valor de recibo (por debajo del 26%). Esto ratifica al humedímetro como una herramienta de seguimiento útil y práctica a campo para planificar el momento óptimo de entrada.
Según el ensayo realizado en la CE Miramar, es recomendable no basar la toma de decisiones sobre la elección de maíz tardío únicamente en el rendimiento. En el sudeste bonaerense es importante incorporar la dinámica de secado como una variable clave. Seleccionar aquellos híbridos que combinen una buena performance productiva con una baja humedad promedio en el ciclo y, si es necesario, una alta pérdida total acumulada para maximizar la probabilidad de alcanzar la humedad de recibo antes de que el invierno frene por completo el secado natural.

El análisis de la campaña 2024/2025 demuestra que existe una variabilidad considerable en los materiales disponibles. Esto permite al productor elegir aquellos genotipos que se adaptan mejor a la ventana de secado natural limitada de la región. Monitorear de cerca los valores de humedad, especialmente en las etapas finales, es la mejor estrategia para minimizar costos de secado y evitar riesgos de pérdidas en el lote, asegurando una cosecha eficiente y de calidad.