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El modelo OVOP en Tandil: fortalecimiento de la capacidad comunitaria y valorización territorial del Queso Banquete / Tandil

El modelo OVOP en Tandil: fortalecimiento de la capacidad comunitaria y valorización territorial del Queso Banquete / Tandil

La implementación del modelo japonés One Village One Product (OVOP) en Tandil, entre 2020 y 2025, impulsó procesos de innovación organizacional y fortalecimiento de la capacidad comunitaria. A partir de la valorización del Queso Banquete / Tandil, la comunidad construyó un modelo participativo de desarrollo territorial basado en la cooperación, la identidad local y la puesta en valor de su patrimonio productivo.

Destacado

OVOP en Tandil unió productores, instituciones y comunidad para consolidar al Queso Banquete / Tandil como un símbolo de innovación social y desarrollo territorial. 

La experiencia OVOP Tandil demostró que el desarrollo endógeno puede surgir de las propias capacidades comunitarias cuando la articulación institucional y la identidad territorial se consolidan como base para la innovación y la sostenibilidad. 

Este artículo presenta la experiencia de implementación del modelo One Village One Product (OVOP) en Tandil, provincia de Buenos Aires, impulsada por INTA Balcarce junto con actores locales y la cooperación japonesa, y analiza los resultados alcanzados entre 2019 y 2025. 

El modelo OVOP fue creado en la prefectura de Oita, Japón, en los años setenta, como una estrategia de desarrollo rural endóngeno basada en la valorización de los recursos locales y la participación comunitaria. Su objetivo es fortalecer la identidad territorial y promover la autogestión de las comunidades en torno a un producto o servicio representativo. 

OVOP es, más que un programa, una filosofía de desarrollo que parte desde las fuerzas locales, entendiendo que es la propia comunidad la que debe autogestionar su progreso (Yangosian et al., 2021). Según Miyoshi et al. (2013), la capacidad comunitaria se construye a partir de la interacción entre capital humano, organizacional y social, mientras que Chaskin (2001) la define como el uso de esos recursos para resolver problemas colectivos.  

En esta línea, Petrantonio et al. (2019) vinculan el desarrollo territorial con la innovación social, entendida como la creación de nuevas formas de organización y acción colectiva orientadas a resolver necesidades sociales. Finquelievich et al. (2013) amplían esta noción señalando que la innovación social implica rediseñar procesos y construir nuevas capacidades en las personas, promoviendo el empoderamiento y la participación ciudadana. 

 

De Japón a Tandil: una filosofía global que se adapta localmente 

En 2019, el modelo OVOP se implementó en 5 provincias argentinas —Salta, Catamarca, Chaco, Misiones y Buenos Aires— con el objetivo de desarrollar cadenas de valor inclusivas, formar recursos humanos y promover la autogestión, apoyando a emprendedores, productores y PyMES para la promoción de productos locales. Impulsado por la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA), junto con organismos nacionales y provinciales, con una inversión cercana a los 3,5 millones de dólares. Ese mismo año, representantes de INTA Balcarce participaron en el curso internacional Development of Marketable Local Products – Implementation of One Village One Product Approach, realizado en Hokkaido, Japón. 

En la provincia de Buenos Aires, se seleccionó al Queso Banquete de Tandil como producto emblemático, considerando su historia, su anclaje territorial y el trabajo asociativo del Clúster Quesero. El proceso debió enfrentar un escenario complejo marcado por el cambio de gestión gubernamental y la pandemia de COVID-19, que obligaron a reorganizar los espacios de articulación y fortalecer la cooperación mediada por tecnologías digitales.

 

Innovación organizacional y comunitaria 

En Tandil, para la implementación de OVOP se conformó la Mesa de Articulación Territorial (MAT) Tandil, en 2021, integrada por el Municipio, el Clúster Quesero, la CAIT, INTA, INTI, la UNCPBA, el Ministerio de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica de la PBA y especialistas OVOP de JICA y Latinoamérica. La estrategia se basó en talleres participativos, relevamientos territoriales y planificación estratégica, buscando fortalecer la identidad local y la apropiación comunitaria del proyecto. Su objetivo central fue promover estrategias conjuntas basadas en el agregado de valor, consolidando el liderazgo nacional en quesos diferenciados de alto valor. 

El plan de trabajo 2021-2025 definió metas concretas: posicionar el Clúster Quesero, alcanzar la Indicación Geográfica (IG), impulsar un Museo del Queso y el Salame, establecer alianzas estratégicas entre queso y miel locales, promover la cultura gastronómica territorial y avanzar en la Marca Tandil.  

 

Formación y fortalecimiento de capacidades 

La formación de recursos humanos es un eje central de OVOP. Productores, técnicos y referentes de instituciones participaron en capacitaciones en Argentina, Colombia y Japón, además de en talleres locales (Foto 1), fortaleciendo el liderazgo comunitario —un componente esencial de la capacidad comunitaria definida por Chaskin (2001)— y la gestión colectiva de los procesos de desarrollo local. 

 

Resultados e institucionalización 

Gracias al trabajo articulado de la MAT Tandil, el proyecto alcanzó importantes resultados y reconocimientos institucionales. En 2022 fue declarado de Interés Municipal y en 2023, de interés Provincial, consolidando su legitimidad como modelo de desarrollo territorial participativo. 

 

Entre los logros principales destacan la consolidación de la Fiesta del Queso Tandilero como espacio de promoción del producto y de encuentro entre productores y consumidores; la creación del Catálogo de Tesoros Locales y del Catálogo Vivo de Productores, integrando estratégicamente plataformas digitales y redes sociales; y la cesión de uso de la marca Queso Banquete a la Escuela Granja de Tandil y al Clúster Quesero, reflejando la articulación entre capital humano, organizacional y social (Miyoshi et al., 2013). 

En este período también se avanzó en la presentación de documentación para la obtención de la Indicación Geográfica del Queso Banquete y en el diseño de la Ruta Gastronómica del Queso Tandilero, liderada por la UNCPBA. Durante la VI Fiesta del Queso Tandilero, en diciembre de 2024, se inauguró el Centro de Interpretación del Queso y el Salame, un espacio destinado a la difusión del patrimonio productivo local. Ese mismo año, se elaboró un informe técnico sobre la Fiesta, basado en un relevamiento realizado durante la edición de 2023, que permitió consolidar aprendizajes y orientar futuras acciones de desarrollo territorial. 

En marzo de 2025 finalizó la cooperación de JICA, pero el proyecto continúa bajo la órbita del Ministerio de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica de la Provincia de Buenos Aires, con redes de trabajo consolidadas y capital social ampliado.  

A lo largo de estos años, el modelo OVOP impulsó en Tandil una articulación inédita entre instituciones, productores y comunidad local, que se tradujo en múltiples innovaciones organizacionales y logros compartidos. La siguiente figura sintetiza los principales hitos del proceso (Figura 1). 

 

La experiencia de OVOP Tandil puede comprenderse como un proceso de innovación social y fortalecimiento comunitario, en el sentido planteado por Chaskin (2001), donde el entramado de recursos, relaciones y liderazgos locales permitió actuar colectivamente para mejorar las condiciones de vida. La conformación de la Mesa de Articulación Territorial, la cooperación entre instituciones y la apropiación local de la marca Queso Banquete / Tandil expresan esa capacidad de agencia colectiva. 

En línea con lo planteado por Petrantonio et al. (2019), el desarrollo territorial y la innovación social se integran como procesos complementarios que emergen en la interacción entre actores locales, saberes y escalas institucionales. En Tandil, el modelo OVOP facilitó justamente esa articulación, promoviendo nuevas formas de cooperación y organización entre la producción artesanal, la agroindustria y la identidad cultural. 

Siguiendo a Finquelievich et al. (2013), estas innovaciones trascienden lo económico al generar transformaciones en las prácticas, las relaciones y las capacidades de las personas. En este marco, el modelo demostró que la articulación entre capital humano, organizacional y social constituye el sustento de la innovación a largo plazo (Miyoshi et al., 2013), dejando capacidades instaladas que trascienden la asistencia internacional y consolidan una red territorial con identidad y visión compartida de desarrollo.  

Estos resultados evidencian cómo la filosofía One Village One Product puede adaptarse exitosamente al contexto argentino, fortaleciendo las capacidades locales y demostrando que el desarrollo endógeno, sostenido en la cooperación y la identidad territorial, es una vía posible para diversificar las economías rurales. 

 

Un modelo replicable 

La experiencia OVOP Tandil constituye una referencia para otras regiones del país interesadas en promover el desarrollo lodal desde la identidad territorial. Su principal aporte radica en haber logrado que actores institucionales, productivos y académicos trabajen de manera colaborativa en torno a un objetivo común: agregar valor al territorio a partir de sus propios recursos y saberes. 

Desde 2025, la continuidad del programa bajo la órbita provincial abre una nueva etapa para la política pública de desarrollo local con enfoque territorial, ofreciendo aprendizajes replicables sobre cómo la cooperación interinstitucional, la innovación social y la valorización de recursos locales pueden fortalecer el desarrollo sostenible en los territorios. 

 

Autores técnico-científicos

Autores investigación

Mesa de Articulación Territorial Tandil: 

Valeria Guido, CAIT; 

Lucio Rancez y Agustina Miqueo, Clúster Quesero de Tandil; 

Marcela Petrantonio y Kevin Genovese, Municipalidad de Tandil; 

Facundo Carcedo, UNCPBA; 

Facundo Pistola, Melina Manso, Gastón López Seoane y Eugenia Carricaburu por MPCIT PBA; 

Mónica Campanaro y Mariana Cinalli, INTI. 

Cynthia Gómez, Mayumi Matsui, Aoki Takashi, JICA; 

Fabiana Moreno, INTA Tandil; 

Santiago Santini, INTA Balcarce. 

Destacado

OVOP en Tandil unió productores, instituciones y comunidad para consolidar al Queso Banquete / Tandil como un símbolo de innovación social y desarrollo territorial. 

La experiencia OVOP Tandil demostró que el desarrollo endógeno puede surgir de las propias capacidades comunitarias cuando la articulación institucional y la identidad territorial se consolidan como base para la innovación y la sostenibilidad. 

Bibliografía

Chaskin, R. J. (2001). Building Community Capacity: A Definitional Framework and Case Studies from a Comprehensive Community Initiative. Urban Affairs Review, 36(3), 291-323. https://doi.org/10.1177/10780870122184876 

Finquelievich, S.; Feldman, P.; Fischnaller, C.  (2013). “Los territorios urbano - regionales como medio de innovación. San Luis, ¿laboratorio ciudadano?”. Revista Iberoamericana de Ciencia, Tecnología y Sociedad, CTS, 23(8): 151 - 164. 

Miyoshi, K.; Okabe, Y.; Banyai, C. L. (2013). Capacidad Comunitaria y Desarrollo Rural: Material de Lectura para los Programas de Capacitación de JICA. Kyushu International Center – JICA, Universidad Ritsumeikan Asia Pacific. 

Petrantonio, M.; Lorda, M. A.; Taulellec, Í.; Íscaro, M. (2019). “Innovaciones sociales, ¿una estrategia de la presencia rural en el mundo urbano?”. XII Bienal del Coloquio Transformaciones Territoriales. 

Yangosian, M.; Casoliba, R.; Casavelos, J.; Guido, V.; Santini, S. (2021). Aprendiendo de OVOP Latinoamérica para la implementación de OVOP en Argentina. Asociación de Becarios de Japón en Argentina. ISBN 978-987-88-6283-5.

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